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escribe Elizabeth Meléndez R.
El Tango Nuevo, como lo denominó Astor Piazzolla a esa revolución
del género que él mismo protagonizó desde los años
50 hasta su muerte, que buscó acercar la música clásica,
el jazz y el tango, no desapareció con su progenitor. Esta música
nacida en el Río de la Plata, es hoy permanente fuente de inspiración
para músicos, de apreciación y goce de los más variados
públicos a nivel universal.
La gira de conciertos en homenaje a Piazzolla que conjuntamente el trío
Tango Fatale y el quinteto CosmopoliTango comenzaron en Västerås,
siguió en Estocolmo; que continúa mañana sábado
23 cuando se presenten en Hässelholm, -finalizando el 30 de noviembre
en Konserthus de Malmö- es una experiencia musical que revista la
obra piazzoliana y destaca su legado musical más vivo que nunca.
Liberación conversó con los directores de dos grupos, que
aquí en Suecia cultivan la música del maestro argentino
y universal, cuando ya han realizado una buena parte de estos exitosos
conciertos-homenaje.
Los actores de este encuentro musical son dos grupos con conformación
diferente: un trío compuesto por mujeres y un quinteto masculino.
En el momento de la interpretación los intereses musicales también
se diferencian: El trío tiene un poco más de música
de cámara y los arreglos musicales son quizá los que hubiese
hecho Piazzolla si estuviera vivo, mientras que nosotros en ComopoliTango,
afirma el bandoneonista uruguayo Gustavo Tomás, director de este
grupo utilizamos las mismas rupturas de Piazzolla y en ese sentido
el quinteto es más tradicionalista. Mientras que el trío
Tango Fatale rompe con las estructuras conocidas, reelabora, innova y
se convierte en una bomba explosiva de fuerza y energía de lo moderno.
El quinteto busca salvar lo tradicional para descubrir lo que en Piazzolla
es o no es tango. El trío interpreta a Piazzolla: no hay bandoneón
y en cambio introduce el acordeón y el cello; mientras que mantiene
el piano del tango nuevo. El quinteto guarda la experiencia musical propia
de Piazzolla con un violín, un contrabajo, una guitarra, un piano
y un bandoneón. explica Gustavo.
Dos Piazzollas, que pueden ser muchos más
Minna Weurlander, que dirige Tango Fatale es de origen finlandés
y desde los cuatro años se dedica a la música. Es considerada
en Suecia como una de las intérpretes de acordeón más
destacadas. Fue aquí en Suecia, en compañía de su
maestro de música en donde descubrió realmente a Piazzolla.
Aunque por primera vez lo había escuchado cuando tenía
apenas 10 años, fue a los 23 cuando lo empecé a vivir.
Hace cinco años creó el trío Tango Fatale, compuesto
por ella misma en el acordeón; Berit Hessing en el violoncello
y Berit Johanssen en el piano. Tango Fatale, es entonces, como su nombre
mismo lo dice, un grupo de tres mujeres que buscan romper con lo establecido
y que con una fuerza total buscan crear una manera distinta de seguir
adelante con el legado renovador de Piazzolla al tango .El tango es mucho
más que un baile, el tango es según Minna, una forma musical
que incluye desde sus orígenes diferentes tipos de influencias.
Por ello la reinterpretación de Piazzolla es una propuesta de
desarrollo de este género musical. El resultado es una nueva sonoridad,
llena de energía innovadora.
Interpretar a Piazzolla requiere un dominio de la técnica
musical, es complicado y se puede interpretar de muchas maneras diferentes.
Este ensayo que comenzó hace cinco años demuestra que se
puede modernizar sin perder en el fondo la esencia de su autor. Lo que
le damos a la música de Piazzolla es una nueva fuerza, lo interpretamos
con ímpetu, con tenacidad. Es sacarle una explosión de
energía a cada una de las notas que se interpretan. Eso quizá
sea lo fatal, dice Minna riéndose.
CosmopoliTango, que mantiene la formación original del quinteto
y los propios arreglos de Piazzolla, cuenta en el bandoneón con
Gustavo Tomás; en el contrabajo con Dietlev Damkjear; en el piano
con Andreas Kullberg; en la guitarra con Mats Andersson, y en el violín
con Ketil Solberg. Su origen es más reciente, dado que solamente
desde hace dos años trabajan en conjunto, pero sólo tres
de sus miembros están desde el principio.
Gustavo Tomás, creador de la idea, de origen uruguayo, llegó
a Suecia en la década de los 80. Su afición hacia la música
era inmensa y sus intentos musicales de entonces eran básicamente
de autodidacta. El tango, así como el llamado Tango Nuevo que surge
con el mismo Piazzolla y otros autores rioplatenses, le gustaron desde
pequeño.
Luego de estudiar cello y acercarse a la música clásica,
Gustavo volvió a reencontrarse con la obra de Piazzolla. Desde
hace algunos años atrás trabaja además, componiendo
temas propios para bandoneón y orquesta. Este año sin embargo,
lo ha dedicado entero en compañía de Minna, a sacar adelante
el concierto en homenaje de Piazzolla. El ha estado también involucrado
en el desarrollo del trío que Minna dirige, y por ello considera
que sus proyectos futuros estarán muy relacionados con esa nueva
interpretación del tango contemporáneo. Como él
mismo señala: La música de Piazzolla es muy actual,
ya que desde los años 50 comenzó lo que hoy día está
tan de moda, la mezcla de diferentes estilos para crear uno nuevo, todo
eso que ahora suelen denominar de maneras diferentes como, etno,
o fusión o world music . Piazzolla alcanzó
esa universalidad que hoy se le reconoce porque llevó a cabo una
fusión musical. En su música está lo clásico,
el jazz, y lo popular del Río De la Plata. Y todo lo que hizo fue
una gran ruptura, y luego de su muerte existe un vacío. Piazzolla
aún no tiene quien le emule. Después de Piazzolla hay varios
intentos que suenan como Piazzolla. Sin embargo hay mucho por hacer, lo
que puede suceder con el tango, es un poco lo que aconteció con
el jazz: hay diferentes tipos de tangos, diferentes estilos y también
diferentes renovadores que no son sólo norteamericanos, como
cuando éste nació., afirma Gustavo. Minna por su parte
añade que para ella: El tango permite un gran campo de experimentación
y eso es lo que lo mantiene vivo porque si nó hubiera desaparecido
ya, o simplemente se había estancado.
Aunque los dos grupos interpretan de manera diferente, los integrantes
tanto del quinteto como del trío han manifestado su profunda admiración
e influencia mutua en el trabajo conjunto. Minna asegura que al escuchar
a CosmopoliTango aprecia lo tradicional de Piazzolla, así como
añora el estilo; mientras que Gustavo cree que los arreglos introducidos
por el trío a la música de Piazzolla le permiten darse cuenta
que todavía hay mucho jugo que se le puede sacar al inmenso legado
musical de Astor Piazzolla: Son ángulos nuevos que uno puede
perder de vista cuando está tan inmerso en la obra del autor.
Ambos músicos señalan con respecto al trabajo entre las
dos formaciones, que el concierto que han venido ofreciendo finaliza con
la interpretación conjunta en el escenario de una composición
llamada Imágenes por parte de ambos grupos. -Acordeón
y bandoneón, piano compartido, guitarra, bajo, cello y violín
se unen como lo hizo en 1989 Piazzolla con su sexteto al tocar este mismo
tema- además de ofrecer un recorrido por la mayoría de los
grandes obras piazzolianos correspondientes a diferentes épocas
de su creación.
Este homenaje que nació y se desarrolló gracias al empuje
de Minna, Gustavo, y de los demás integrantes de ambas formaciones,
les ha dejado junto a momentos de tensión, sobre todo la alegría
al haber podido constatar que efectivamente hay público para
este tipo de música y que muchos de los asistentes han podido
tomar contacto con la obra de Piazzolla a través de estos conciertos
de homenaje. Uno puede pensar que a Piazzolla y a su música
todo el mundo ya los conocen, pero esta experiencia que hemos hecho
nos muestra que muchos aun están por descubrirlo.
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